Querido señor obispo: De nuevo acudo a usted en nombre de la Asociación de “Sacerdotes Casados de España” (ASCE) que procuramos seguir fieles al sacramento que un día recibimos e imprimió carácter en nuestras almas.
Ofrecemos al Señor nuestros sacerdocio con gozo cada día en la oración; procuramos vivir cada vez más a fondo nuestra vida interior e intentamos dar testimonio de Cristo en nuestro trabajo y en nuestra familia. Aspiramos a la santidad para dar más gloria a Dios. Este es nuestro ideal como Asociación y ésta procuramos que vaya siendo la realidad. Con profunda fe acudimos a los obispos de España; y a Vd. en concreto ahora, porque el problema teológico nuestro sigue sin resolverse.
Existe en nuestro caso concreto una incoherencia dogmática: somos sacerdotes; recibimos un sacramento que imprime carácter, y se nos prohibe el total ejercicio de este sacerdocio en virtud de un artículo del Derecho Canónico. Y lo cierto es que el Derecho debe adecuarse a la Teología, y no la Teología al Derecho.
Usted sabe, mejor que yo, que a lo largo de la Historia ha habido en la Iglesia diversas disposiciones disciplinares en desacuerdo con la Teología. El caso nuestro es uno de los últimos.
Los años pasan con rapidez. Y pensamos que este problema está igual que el primer día con relación a nuestras peticiones. Sí, algo se ha mejorado; al menos no nos hacen ya más vejaciones en los rescriptos de dispensa.
Nuestra generación debiera solucionarlo: la readmisión de todos los sacerdotes secularizados que lo deseen al ministerio. No nos molesta que ordenen de sacerdotes a casados. Hace más de cuarenta años debieran ya haber comenzado. Seguro que no hubiéramos llegado a la descreencia de nuestro siglo XXI. Así pues ES HORA DE QUE COMIENCEN A READMITIR A LOS CURAS CASADOS, A LOS DE CARRERA COMPLETA. MUCHOS YA HAN MUERTO, PERO QUEDAN TODAVÍA MUCHOS CON VIDA.
Reciba un cordial saludo en nombre de la Asociación y en el mío propio:
José María Lorenzo Amelibia
Si quieres escribirme hazlo a: josemarilorenzo092@gmail.com
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